La cantante pop Britney Spears fue internada en las últimas horas en un centro de rehabilitación, en lo que su entorno describe como una decisión voluntaria para enfocarse en su recuperación personal y su salud mental.
Según trascendió, la artista de 44 años ingresó el 12 de abril a una clínica especializada, apenas semanas después de haber sido detenida en California por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.
El detonante
El episodio ocurrió a comienzos de marzo, cuando fue interceptada por la policía tras manejar de manera errática. Luego del procedimiento, fue sometida a controles médicos y liberada horas más tarde.
Fuentes cercanas aseguran que este hecho fue clave para que la artista decidiera iniciar un tratamiento.
Internación voluntaria
Desde su entorno remarcaron que no se trata de una internación obligada, sino de una medida tomada por la propia cantante para “ordenar su vida y enfocarse en su bienestar”.
El tratamiento estaría orientado tanto a cuestiones vinculadas al consumo de sustancias como a su salud emocional.
Contexto personal
En los últimos años, la vida de Spears volvió a estar en el centro de la escena tras el fin de la tutela legal que la mantuvo bajo control durante más de una década.
Si bien recuperó su independencia en 2021, su comportamiento en redes sociales y distintos episodios públicos generaron preocupación entre sus seguidores y su círculo cercano.
Redaccion